El comercio desigual entre América Latina y China, la creación de la dependencia productiva.
El papel del comercio mundial muestra un intercambio desigual entre varias regiones económicas del mundo en relación a China, de acuerdo a los datos de la Organización Mundial del Comercio, durante el período del 2014 al 2025, China ha ido aumentando su participación comercial, predominando el crecimiento de las exportaciones y la disminución de las importaciones de bienes finales generando para dicho país, un superávit comercial, cuya base es una canasta de bienes manufacturados que deja en desequilibrio productivo a muchas regiones.
En esta relación desigual, América Latina y el Caribe, no se quedan atras, ya que el análisis de intercambio comercial con China, muestra que es desigual, lo que crea un desequilibrio competitivo entre las exportaciones e importaciones, este comportamiento según la Organización Mundial del Comercio, se profundiza e impacta a la producción industrial, afectando al sector de la industria manufacturera de forma directa, esto debido a que la República de China exporta acero, aparatos electrónicos, vehículos de todo tipo, productos químicos y una canasta de productos finales manufacturados de bajo costo, que compiten con el sector manufacturero de cada país de la región, esto implica una fuerte competencia para los productores internos, debido a que dicha canasta de bienes se introduce a través del sector comercio de la región y con ello fomentando una competencia de precios desigual. Mientras que América Latina y el Caribe exporta commodities, en una menor cantidad, esto también lo advierte el ultimo informe de Moody’s Ratings, en donde sostiene que la dependencia de china lleva a América Latina al filo del riesgo económico y financiero.
El análisis de la participación del intercambio respecto al PIB mundial, según los datos de la Organización Mundial del Comercio, muestra que en terminos relativos para el año 2014, el intercambio mundial fue del 47.7%, y para el año 2025 represento el 45.2%, reflejando una disminución, aunque en términos absolutos un aumento del 46.2% del PIB y un 38.3% de crecimiento del intercambio mundial, según la ilustración 1.

Por otro lado, los datos del intercambio comercial a nivel mundial, según la Organización Mundial del Comercio, muestra que las exportaciones han tenido una tendencia creciente mostrando una disminución solo para los años 2019 -2020, como producto de la pandemia COVID 19, mientras que las importaciones son crecientes, especialmente las relacionadas con materias primas y con la canasta de bienes finales de los países en desarrollo, esto según la ilustración 2 muestra una balanza comercial negativa a nivel mundial.

Por otro lado, existen tres ejes dinámicos que afectan estos términos de intercambio: el primero se relaciona con la creciente competencia entre los productores internos y la canasta importada de bienes chinos; segundo, el riesgo asociado a la creciente dependencia regional de la demanda china por los bienes intermedios y finales, lo cual no es ventajosa para muchos países; el tercero se relaciona con la reorientación geopolítica de los recursos chinos relacionados con infraestructura y construcciones mobiliarias, asi como recursos financieros de apoyo a reservas monetarias y liquidez de las economías como son los swaps o lineas de crédito entre bancos centrales; estos tres ejes determinan en estos momentos la relación comercial de la región con China.
Lo anterior, se puede observar en la ilustración 3, donde se visualiza el comportamiento del comercio externo de China, mostrando una balaza comercial acumulativa y superavitaria, en donde las exportaciones de bienes finales son creciente y la demanda de bienes intermedios son decrecientes.

El comportamiento de las exportaciones de China respecto a las exportaciones mundiales reflejan una tendencia creciente y una mayor participación pasando del 12.4% al 14.4%, de las exportaciones totales, mostrando el origen de los conflictos comerciales internacionales, con las diferentes economías dominantes en el intercambio comercial, esto referente a los déficit comerciales. situación que se exponer en la ilustración 4.

Desde el punto de vista de la participación de China, respecto a las importaciones mundiales, se observa que las importaciones han tenido un comportamiento casi constante, para el caso desde el año 2014 al 2025, estas han tenido un promedio de participación del 10.5% en las importaciones mundiales con tendencia a disminuir. Cabe exponer que de acuerdo a los datos de la Organización Mundial del Comercio, la disminución de las importaciones de China estan referidas a la menor demanda de bienes finales y una diferenciación de los insumos necesarios para el sector de la industria. Dicho comportamiento se muestra en la ilustración 5.

Con relación a América Latina y el Caribe, se puede mencionar que la región ha tenido un comportamiento comercial deficitario en donde las importaciones de bienes finales e intermedios son mayores a las exportaciones, que de forma general son commodities o materias primas a diferentes partes del mundo, la ilustración 6, muestra dicha relación en donde los terminos de intercambio a nivel de región son negativos y volatiles, mostrando la dependencia de las economías desarrolladas.

Si analizamos la participación comercial ce China y América Latina, se observa que para el año 2025, China tuvo una participación del 14.4%, mientras que America Latina una participación del 5.9%, esto segun los datos de la Organización Mundial del Comercio, da como resultado una brecha desigual del 8.5% sobre toda la región, generando una cuenta corriente deficitaria para los países de America Latina.

El análisis comercial entre la región y China muestra un retroceso en los procesos productivos de los sectores manufactureros, que se refleja en una menor participación en la cadena de valor, acelerando la vulnerabilidad económica y la desindustrialización en el largo plazo, producto del aumento de la canasta de bienes finales importadas desde China, los cuales son productos de menos valor valor agregado y de fragamentación económica, lo que impacta al sector manufacturero.

Paises como Argentina, Brasil, México, Chile, Colombia y Perú, son economías que muestran la relación de dependencia desigual con un comportamiento negativo en sus balanzas comerciales respecto a China, los cuales estan viendo afectados su sector manufacturero y aumentando el riesgo estructural de corto y largo plazo para la industria, creando en mayor grado la relación de dependencia.